La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo enviará próximamente una carta oficial a las autoridades de Cataluña para recordarles que es obligatorio garantizar un 25% de clases en castellano en los colegios financiados con dinero público y que su tarea es velar para que así se cumpla. Así lo recalcó este martes la presidenta de la comisión, la liberal sueca Cecilia Wikström, tras escuchar las razones de Ana Losada, de la Asamblea por la Educación Bilingüe, que viajó a Bruselas para denunciar la «discriminación lingüística de los castellanoparlantes» en el sistema educativo catalán. La Comisión de Peticiones de la Eurocámara es una mezcla de comité y una oficina de defensa de los derechos de los ciudadanos. Cada año escucha cientos de peticiones, quejas y denuncias de ciudadanos y asociaciones. Y puede decidir si enviar cartas, pedir información, pasar el caso a otros estamentos del Parlamento o enviar una delegación de eurodiputados sobre el terreno. Tras evaluar los argumentos de Losada, Wikström confirmó que la petición se mantendrá abierta. «El Tribunal Supremo español decretó en 2015 que un 25 % de las clases tienen que ser impartidas en castellano y ustedes siguen diciendo que eso no se cumple, por lo que tendremos que preguntar a las autoridades competentes», señaló. «Por el momento», añadió, no habrá misión a Cataluña, pues «preguntar a las autoridades es el paso previo», pero no queda descartada la medida si la respuesta no fuera satisfactoria.La Eurocámama se ha convertido en los últimos meses en campo de batalla sobre el procés, el nacionalismo y la política lingüística. Los eurodiputados Jordi Solé, Josep Maria Terricabras y Ramon Tremosa, del lado independentista, y los representantes del PP, Ciudadanos, PSOE o no adscritos como Beatriz Becerra del contrario. Se organizan actos, debates, ponencias. Mandan cartas a todas las delegaciones. Disputan cada resolución y se enfrentan en el hemiciclo. Y aquí vienen también las asociaciones y los representantes políticos a defender sus posiciones, como hizo hace unos días la líder naranja Inés Arrimadas.El catalán es lengua de comunicación entre los ciudadanos y las instituciones europeas, pero no disfruta del rango de lengua oficial. Los diputados no pueden usarlo en las comisiones o en la sesión plenaria del Parlamento Europeo, pero desde 2006 cualquier ciudadano puede dirigirse en catalán, gallego o vasco a la Eurocámara, que tiene que responder en el idioma en que se le contacte. Así son las normas desde hace 12 años.

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